SE MEZCLAN MUCHAS EMOCIONES

Es difícil creer que después de tantos años en los que mi voz retumbara en las paredes de future institute, se me haga tan difícil encontrar las palabras para expresar lo que ha sido mi experiencia vivida en ese lugar. Se mezclan muchas emociones, infinidad de recuerdos, caras y memorias compartidas. Todo comenzó en el año 1992, yo buscaba un lugar en donde poder finalizar mis estudios de ingles y de casualidad descubrí el instituto. Desde el comienzo me sentí bienvenida, quizás haya sido por la amplia sonrisa con la que me recibió Patricia o la calidez de Walter, algo en mi intuía que mi paso por el instituto no iba a ser fugaz. Luego de que terminara mis estudios y para mi sorpresa, me ofrecieron la oportunidad de enseñar (actividad que había jurado en más de una oportunidad no realizar nunca) Era el año 1995 yo cursaba el 1er año de la carrera de Traductor Publico en la UBA y creía que la enseñanza sería una actividad pasajera, tan solo un medio para costear mis estudios. No habían pasado dos años y yo ya había decidido cambiar mi rumbo e inscribirme en el Instituto Superior del Profesorado Joaquín V Gonzáles y allí me recibí de profesora de ingles. Puedo decir que gracias a mis experiencias en el instituto y casi sin querer descubrí mi vocación algo que hoy en día es tan difícil de encontrar, luego de finalizar mi carrera y también gracias a la ayuda de Walter y Patricia otro de mis sueños se convirtió en realidad, comenzar a trabajar en una escuela donde dicto clases desde 4to año de EPB a 3ro Polimodal.

Ya pasaron doce años desde aquel día en que con un poco de miedo dí mis primeros pasos como docente, y me considero afortunada ya que siento que en este lugar tuve la oportunidad de crecer tanto en lo profesional como en lo personal. También se me hace difícil encontrar las palabras, por que creo que serían interminables para expresar el agradecimiento que siento por la confianza y amistad que me brindan Walter y Patricia día a día. Con el tiempo el instituto se convirtió en mi segundo hogar y ellos pasaron a se parte de mi familia.

Pasaron varios años y muchos más alumnos de todas las edades con quienes tuve la fortuna de compartir innumerables momentos gratos, sin embargo todavía me emociona  pensar en todos los que vendrán.

                                                                                                                      Alejandra Mariana Gudiño